Partidazo en Miami. Con Gabriela Sabatini en el estadio, con un público que vibró con un idea y vuelta tremendo en el que Del Potro demostró todo lo que tiene para dar. Y por qué con sólo 20 años ya está entre los mejores del tenis mundial, por qué ya está entre los cinco top. En estos cuartos de final del Másters 1000 jugó a lo grande en un duelo que dominó por momentos y que en otros lo tuvo al borde del nocaut, como en el tercer set. Pero se levantó, se dio ánimo, nunca dejó de pegar palos y así arrinconar al mejor del mundo. Y finalmente noquearlo, por primera vez en su vida, en una pelea de titantes. El ida y vuelta fue a mil, con momentos de tensión, como los tres puntos de partido que no pudo ganar Delpo para liquidar el partido, antes del tie break. Hasta que en el tie break jugó bárbaro, cansado, pegando palos, ida y vuelta impresionante, a puro nervio. Recién ahí pudo noquear a Rafa, 7-3, después de más de tres horas de juego. Una hazaña por el resultado y por cómo jugó, porque Nadal también fue una fiera que reaparecía en los momentos más complicados.
Fue un palo y palo. Gran nivel de Juan Martín Del Potro contra Rafa Nadal en los cuartos de final del Másters 1000 de Miami. Mostrando el nivel de los anteriores dos partidos, especialmente contra Ferrer, pero contra Rafa Nadal nada menos. El primer set fue parejo hasta el 4-4. Ahí, con el saque el número uno del mundo, el tandilense se puso 15-40 y lo definió estando 30-40. Y con su saque fue infalible, por eso festejó con el puño apretado el primer set que le ganó en su carrera al español.
El segundo set había arrancado muy bien para el argentino, pero... Después de quebrar para ponerse 2-1 arriba, parecía que era el momento de dar el golpe. Pero los grandes por algo son grandes y enseguida Nadal se recuperó, igualó y después se puso 4-2. Y, topadora el español, se llevó sin sufrir el set en 6-3.

El tercer set empezó muy mal para Delpo. Perdió su saque dos veces seguidas y, con un bajón circunstancial en su nive, se puso 0-3. Pero ahí resurgió la categoría del argentino, quien no se dio por vencido. Brillante, Delpo quebró dos veces a Rafa y así llegó a un 3-3 que parecía imposible por cómo estaba la situación. Con su saque peleó el séptimo game y superó una situación compleja: se fue a sentar con la certeza de que se había puesto 4-3 pero tuvo que volver porque el ojo de halcón había marcado adentro una pelota de Nadal. Volvió a la cancha y jugó bárbaro el punto para el 4-3. Después, un game para cada uno, tres match points de Del Potro a favor antes de ese tie break para el infarto, que terminó con el drive de Rafa en la red. Lo pudo liquidar al final, terminó con los brazos en alto, el sueño del pibe. Más vale tarde que nunca, como dijo Juan Martín antes de la Davis, por fin le pudo sacar lso calzones.





